Las armas nucleares no son la única amenaza (ni quizás la peor) de Corea del Norte

La posesión de un arsenal balístico nuclear por parte de Corea del Norte podría no ser la única y, quizá, la más peligrosa amenaza que desde Pyongyang se cierne sobre Estados Unidos y sus aliados.

Foto.- Kim Jong-un han optado por desarrollarlos. (Reuters)

Por: Yahoo Noticias

Lunes 13 de noviembre 2017.- Durante su presente gira por Asia, el presidente estadounidense Donald Trump coincidió con su homólogo de China, Xi Jinping, en buscar una desnuclearización de Corea del Norte por la vía diplomática y de las sanciones económicas. Así, al menos en lo retórico, las dos potencias mostraron cierta sintonía en relación a cómo contener la estridente política del mandatario norcoreano Kim Jon-un sin que eso haga arder la Península de Corea y al margen de los ríspidos contragolpes verbales a los que Trump ha sido muy asiduo.

Detener el programa de desarrollo de armas nucleares y misiles balísticos de Pyongyang es, ciertamente, una prioridad en las relaciones internacionales y un imperativo de seguridad para Estados Unidos y países aliados como Corea del Sur y Japón. Pero si bien es evidente que las meras declaraciones recientes de Trump y Jinping difícilmente van a lograrlo, la incertidumbre sobre lo que en la práctica hará China al respecto es considerable. Y, en realidad, la amenaza nuclear de Corea del Norte, con todo y sus ominosas posibilidades, no sería necesariamente el único ni, quizás, el mayor de los peligros que potencialmente pueden irradiar desde Pyongyang.

La posibilidad de que Kim esté desarrollando arsenales bacteriológicos o químicos se ha convertido en una creciente y candente inquietud.

De acuerdo a FiveThirytEight, al menos desde 2015 Kim ha dado un fuerte impulso al llamado Instituto Biotécnico y a una planta de producción de pesticidas que ha provocado fuertes sospechas de que, en realidad, se trata de un laboratorio para producir virus ántrax con fines militares.

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, visitó el Instituto Biotecnológico de Pyongyang. Hay quien afirma que ese centro podría ser utilizado para la creación de armas bacteriológicas. (Reuters)

Y se ha alertado de que ese arsenal biológico estaría ya en capacidad operativa, a lo que podría sumarse también capacidades de guerra química. Podría tratarse de una amenaza tan o más ominosa que la de las armas nucleares de Kim.

Instalaciones industriales y diferentes productos en el ámbito químico y biológico podrían ser usados para crear arsenales, lo que vuelve difícil su detección. Y hay incertidumbre sobre si Corea del Norte y su líder Kim Jong-un han optado por desarrollarlos. (Reuters)

Por añadidura, Estados Unidos no estaría dándole a esas amenazas la prioridad que su gravedad amerita.

Con todo, como señala un reporte al respecto elaborado por expertos de la Universidad de Harvard, el desarrollo de armas biológicas resulta mucho más difícil de detectar y medir que las nucleares. Y aunque hay datos que apuntan a que Pyongyang estaría en posesión de agentes patógenos y químicos y que tiene capacidad para transformarlos en armas, el avance que ha conseguido al respecto es incierto, aunque existen fuertes sospechas.

Se cree que el régimen de Kim estaría en posesión de diversos tipos de agentes químicos y bacteriológicos peligrosos, entre ellos el ántrax, la viruela y la peste bubónica, en el ámbito biológico, y el sarín, gas mostaza, ácido cianhídrico y al agente nervioso VX. Todo ello podría ser transformado en arsenales con potencial militar.

Instalaciones industriales y diferentes productos en el ámbito químico y biológico podrían ser usados para crear arsenales, lo que vuelve difícil su detección. Y hay incertidumbre sobre si Corea del Norte y su líder

El potencial destructivo, en caso de que Corea del Norte posea o logre poseer ese tipo de armas, podría ser tan devastador y letal como el de sus arsenales nucleares, pero no se le ha concedido, al menos en lo público, el mismo nivel de atención de parte de las autoridades estadounidenses.

Según testimonios de expertos a Newsweek, la comunidad de inteligencia en Estados Unidos habría desatendido ese tema, en parte por la dificultad para identificar la naturaleza y extensión de las presuntas actividades de producción de armas bacteriológicas o químicas.

Y al contrario de lo que pasa con sus armas nucleares, Pyongyang nunca ha admitido contar con capacidades militares biológicas o químicas.

Pero si las tuviera y las desatara, por ejemplo, contra Corea del Sur, como se comenta en The New York Times, el resultado sería de una magnitud apocalíptica. Un ataque a gran escala con gas sarín, se afirma, podría matar a 2.5 millones de personas en Seúl y lesionar a muchos millones más.

¿Qué hacer al respecto? Lo primero, indican los expertos de Harvard, es que Estados Unidos, Corea del Sur y China obtengan información de inteligencia y a la vez incrementen la verificación y controles en la exportación a Corea del Norte de productos que, aunque pueden tener usos diferentes, también pueden ser usados en la fabricación de arsenales químicos y biológicos, reforzar medidas de prevención y respuesta ante ataques y, sobre todo, potenciar el diálogo con Pyongyang para lograr distensión y acuerdos.

Esto último, que ha dado poco fruto por años, es aún la mejor vía, se trate de tensiones por armas nucleares, biológicas, químicas y convencionales.