Hacia donde van los Fondos de Pensiones

Escrito por: Bienvenido Núñez Mirabal, Economista

Bienvo.n@gmail.com

Santo Domingo, 05-02-2020.- Según la Superintendencia de Pensiones los fondos o el patrimonio acumulado que tenemos los trabajadores (as) en el Régimen Contributivo de la Seguridad Social al 31 de octubre de 2017 ascienden a RD$ 502,227.0 millones de pesos. Este valor calculado a la tasa de cambio US$ 47.85, equivale a US$ 10,495.9 millones de dólares, esto representa el 15.2% del PIB del 2016, que de acuerdo al Banco Central fue de US$ 68,848.3 millones aproximadamente.

La administración de los fondos de pensiones está bajo la guarda de las siguientes instituciones: las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs) manejan la suma de RD$ 393,632.0 millones; el fondo de reparto del Banco Central y BanReservas asciende a RD$ 32,788.0 millones; el Instituto Nacional de Bienestar Magisterial (INABIMA) tiene acumulado RD$ 48,453.8 millones; el de Solidaridad Social suma RD$ 27,150 millones y los planes complementarios rondan los RD$ 203 millones de pesos.

De acuerdo al informes de la Superintendencia de Pensiones, al mes de octubre la rentabilidad nominal del patrimonio de los trabajadores fue de 10.5%.
La composición de la cartera total de inversiones de los fondos de pensiones al mes de septiembre del 2017 por tipo de instituciones que emiten papeles comerciales o instrumentos financieros (certificados), se distribuye como detallamos: en el Banco Central de la República Dominicana hay depositado RD$ 208, 233.7 millones, equivalente (46.52%), recursos estos, que son sacado de circulación para mantener cierta estabilidad economica a través de la política monetaria, incluyendo el control de la tasa de cambio, la inflación, la tasa de interés y otras variables macroeconómicas relacionadas con la política monetaria; el Ministerio de Hacienda o gobierno central ha emitido bonos equivalentes RD$ 123,233.6 millones, esto representa el (27,54%); la Banca Nacional tiene depósitos en certificados financieros por la suma de RD$ 81,349.6 millones, equivalente a (20.60%), en las empresas privadas y otras instituciones están colocados RD$ 23,913.4 millones o sea el (5.35%).

Del total de los fondos de pensiones el 74.08% están depositados en el Banco Central y el Ministerio de Hacienda. Esto convierte a esas instituciones públicas y por ende a la administración del gobierno en los mayores beneficiarios de esos recursos. O sea que parte de los déficits fiscales anualmente se están financiando con el patrimonio de los trabajadores (as) a través de las colocaciones de bonos para complementar y apoyar el presupuesto general de la nación.
Esta es una acción legal, pero coloca los empleados públicos y privados como garante solidario del Estado, independientemente de que estén más seguros y la rentabilidad sea mayor como debe suceder. Sin embargo esto limita que gran parte de esos fondos sean utilizados por los sectores productivos generadores de riquezas, sobre todos, aquellos recursos que van financiar y promover las pequeñas y medianas empresas, que son los motores o bujías que impulsan el verdadero crecimiento y desarrollo del país.

El debate sobre el sistema de pensiones de capitalización individual ha girado en torno a que, si los fondos acumulados de manera individual por los cotizantes reales, que a octubre 2017 sumaron la cantidad de 1, 807,106 de los 3,657,911 afiliados, esto representa una densidad efectiva de 49.4%. Esta cantidad de cotizantes que presenta el sistema, acompañado de los bajos niveles de salarios que devengan los trabajadores (as), no serán suficientes para que los futuros pensionados reciban una pensión de por vida acorde con su último salario, como está establecido en el sistema público de reparto, (Ley 379-81).

Los cálculos realizados bajo el esquema actual indican que los beneficiarios del sistema van a recibir pensiones muy por debajo de sus salarios nominales al momento de retirarse. Por Ejemplo, un empelado con 65 años de edad, que al momento de retirarse tiene 20 años cotizando a través de la tesorería sobre un sueldo base de RD$ 63,500.00 pesos, solo recibiría una pensión promedio de RD$ 23,660,00 pesos, equivalentes al 37.2% del total percibido. A partir de ese momento el nivel de vida de ese pensionado cambiará totalmente, pues el ingreso a recibir no servirá para cubrir los gastos y necesidades habituales. ¿ Y si tiene que comprar medicina?, a esto se agrega la disminución de la cobertura del plan básico de salud, que en muchos casos particulares hasta lo excluyen. Con un panorama de esta naturaleza, “saque usted su propia conclusión”.

De nuevo se vuelve a mencionar el tema referente a las grandes ganancias obtenidas por las AFP, fruto de la comisión de 0.5% recibida anualmente por el patrimonio administrado; vale recordar que mediante acuerdo entre las AFPs y la Superintendencia de Pensiones (Sipen) se logró reducirla en 5% del 0.05%, equivalente 0.025%, quedando en 0.475%, sin embargo esta disminución ha significado muy poco en relación con los grandes montos manejados por estas instituciones. Esto les ha generado ganancias a estas entidades en algunos años, hasta de RD$ 5,000 millones de pesos a costa del sacrificio de los trabajadores y trabajadoras, quienes observan como cada día se reducen sus niveles de ingresos y calidad de vida.

Antes esta situación tantas veces debatida y bajo el reclamo permanentes de varias personas, sectores sociales, partidos e instituciones entendidas en la materia, le reclaman al Consejo Nacional de la Seguridad Social, así como a los Congresistas tomar la medidas necesarias para que se modifique la Ley 87-01, con el propósito de evitar el beneficio unilateral del sector financiero. Los bancos que están manejando parte de esos fondos han llegado a tener índices de solvencia, liquidez y rentabilidad nunca antes vistos debido al financiamiento de sus activos, para que ellos cubran sus costos, gastos e ineficiencias a costa del empobrecimiento de los cotizantes.

En un ejercicio de simple aritmética, que no es un análisis financiero, las AFP, al 30 de septiembre del año en curso presentan un capital en circulación de RD$ 1,654.1 millones de pesos, equivalente a US$ 34.7 millones de dólares, para una ganancia estimada durante el 2017 de más RD$ 3,150.0 millones de pesos, equivalente a US$ 66.0 millones de dólares, esto es casi el doble del capital invertido, solo para el año 2017. Esto significa que por cada (RD$ 100.00) cien peso invertido se están ganando RD$ 90.00. Cabe especificar que la rentabilidad se determina sobre la base del capital invertido o aportado por los accionistas y no sobre el patrimonio de los trabajadores como se ha querido presentar. Esta situación debe ser corregida, porque de los contrarios va a ocurrir lo que está pasando en Chile y otros países donde los trabajadores (as) se han tirado a la calle a reclamar la devolución o el buen manejo de sus ahorros.

Otro de los aspectos a enfrentar por el Consejo Nacional de la Seguridad Social a través de los organismos correspondientes, es lo referente a la evasión y elusión del todo conocida. Estas dos figuras del fraude están socavando y atentando contra la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones en el largo plazo.

Hasta donde hemos podido determinar la evasión y elusión alcanza aproximadamente los RD$ 200.0 millones de pesos mensuales, lo cual asciende a RD$ 2,400.0 millones anuales, que multiplicados por los últimos seis (7) años de cotizaciones, alcanzaría una suma preliminar de RD$ 16,800.0 millones de pesos dejado de recaudar. Esto demuestra la incapacidad de la autoridad responsable de las recaudaciones, entiéndase la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), al no estar cumpliendo su papel recaudador y fiscalizador para reducir este fraude a su minina expresión a través de los mecanismos legales establecidos.

A la falta de sostenibilidad financiera debemos sumar la aprobación de las Leyes: 177-09, que otorgo amnistía a los empleadores con atrasos en los pagos de las cotizaciones y la Ley 189-07, dándole más facilidades a ellos mismos con deudas pendientes para hacer arreglo y acuerdo con descuentos, a fin de ponerse al días, práctica esta apadrinada por los congresistas. Con estas leyes y otras a futuro se está incentivando más la evasión y elusión de esa responsabilidad previsional. Todo esto contribuye al incremento de la reducción y disminución de las pensiones de los trabajadores.

Visto todo lo anterior, podemos asegurar que el Sistema de Pensiones no tendrá la capacidad y sostenibilidad financiera a futuro para que las (AFP) les garanticen a los pensionistas una pensión digna igual o parecida al monto de su último salario. “Que dios nos coja confesado”.

Preparado por Bienvenido Núñez Mirabal. Economista. Bienvo.n@gmail.com